| LOLTUN
Estas
grutas, cuyo nombre proviene de los vocablos mayas “lol”:
Flor y “Tun”: Piedra, son de las más grandes
conocidas dentro del sistema de cavernas localizadas en la parte
sur de Yucatán. Se encuentran situadas a 7 km al suroeste
de Oxkutzcab y a 24 km al noroeste de las ruinas de Labna. Han sido
acondicionadas para realizar con seguridad un recorrido de aproximadamente
1,000m de longitud en su interior, por medio de senderos con iluminación.
Aquí, el visitante puede conocer la historia natural y cultural
del área maya del norte en un periodo que abarca más
de 10,000 años, desde el pleistoceno hasta la época
contemporánea.
En una de sus cavidades, conocida como “Huechil” (del
maya “huech”: armadillo), se realizaron excavaciones
donde en sus niveles más bajos se hallaron restos de fauna
extinta como huesos de mamut, de bisonte, y de un felino, que indican
un periodo de clima frío y de vegetación distinta
a la actual, característica de un ambiente cálido
y húmedo. Encima de estos había un nivel en el que
aparecieron herramientas de piedra producidas por los primeros habitantes
de la península.
En esta y otras partes de la gruta se han encontrado restos de
materiales como cerámica, conchas marinas, artefactos de
piedra, bajo relieves, petroglifos y pinturas, correspondientes
a la cultura maya en sus distintas etapas de desarrollo.
Del periodo preclásico (600 a.C.-150 d.C.) destaca el bajo
relieve conocido como el “guerrero de Loltun”, ubicado
en la entrada Nahkab (colmena), que presenta rasgos heredados de
los antiguos olmecas. De los periodos clásico /150 d.C.-
900 d.C.) y posclásico (900d.c. al siglo XVI) se pueden observar
una serie de elementos culturales como pinturas rupestres con motivos
de manos, rostros, animales, grecas o inscripciones y una gran variedad
de petroglifos entre los que resaltan los de motivos de flores,
de las cuales toma su nombre el lugar. Del siglo XIX hay barricadas
construidas por rebeldes mayas que se refugiaron en varias frutas
de la región durante la llamada “Guerra de Castas”.
Los visitantes pueden además admirar las otras muchas formaciones
de travertino que por sus sugestivas y caprichosas formas, la imaginación
popular las ha bautizado con nombres peculiares como “catedral”,
“la galería del cañón”, “la
mazorca del maíz”, “el cuadro de las estalactitas”.
Destacan por ejemplo, una serie de columnas “musicales”,
formadas por la unión de estalactitas y estalagmitas que
cuando se golpean producen sonidos con distintas tonalidades, o
una galería con su bóveda desplomada, por cuya cavidad
descienden las raíces de los árboles y los rayos del
sol… |